Tyrius insta a Consumo a incluir en sus campañas de inspección la financiación en la compra de vehículos

El coche es, después de la vivienda, la segunda inversión más importante que hacemos los consumidores en nuestra vida.

En la actualidad, la mayoría de los consumidores recurren a la financiación a la hora de comprar un vehículo, en muchas ocasiones por falta de liquidez con la que afrontar la compra.

Esta financiación se suele ofrecer por las financieras propiedad de las marcas en condiciones interesantes para facilitar la venta. Así los concesionarios ofrecen la posibilidad de financiar los gastos y beneficiarse de descuentos, haciendo que estrenar un vehículo sea una decisión atractiva: cómodos plazos que encajan con tus ingresos, concesión prácticamente inmediata, descuentos sobre el precio final, mantenimientos “gratuitos”, posibilidad de entregar el antiguo vehículo….. En definitiva, un caramelo para el comprador, pero sin embargo “no es oro todo lo que reluce”.

Efectivamente, pese a las supuestas ventajas utilizadas por los vendedores como gancho para seducir al potencial comprador, las características y condiciones de la financiación resultan menos claras. La información relativa a la financiación resulta en la mayoría de los casos escasa, confusa e incluso equívoca.

A ello se añade el hecho de que en la mayoría de las ocasiones los comerciales de las marcas se niegan a entregar por adelantado documentación con la información relativa a la financiación, limitándose únicamente al importe de la cuota a pagar y el número de mensualidades. Esta explicación informal de las condiciones provoca errores, ante la opacidad a la hora de hablar de financiación.

Los clientes desconocen en la mayoría de ocasiones que los servicios que se ofrecen como “ventajas adicionales” (mantenimientos, extensiones de garantía, seguros…) son en realidad servicios accesorios de contratación obligatoria asociados al préstamo, casi siempre prescindibles y no necesarios, y cuyo precio está pagando en la cuota.

Además el supuesto descuento por financiar suele ir ligado a una cláusula de permanencia que se impone al prestatario/consumidor si procede a cancelar el préstamo antes de determinado plazo.

Dicha penalización suele consistir en la devolución de la totalidad o de un porcentaje del descuento obtenido por haber financiado el vehículo, y que suele rondar sobre 2.000 €-3000 €, pero lo que es más importante es que dicha penalización se aplicará no solamente cuando voluntariamente se decida cancelar el préstamo, sino también en supuestos de robo o pérdida total del vehículo. Es decir, situaciones que escapan del control del consumidor.

Ante ello, y dada la tendencia al alza de adquisiciones de vehículos nuevos mediante financiación, tendencia que no únicamente obedece a la marcha de las economías familiares sino también al interés de los concesionarios de automóviles en vender el coche a crédito, desde Tyrius se considera necesario, a fin de proteger los derechos e intereses de las personas consumidoras, la realización de campañas de inspección en este sector por parte de la administración autonómica con competencias en materia de consumo, por lo que esta organización ha solicitado a la Consellería de Economía Sostenible, Sectores Productivos, Comercio y Trabajo que sea incluida en sus campañas de inspección, en aras a detectar posibles prácticas de ocultación en la información precontractual de aspectos tales como:

  • Suculentos descuentos sin mencionar altos intereses.
  • Permanencias con penalizaciones de devolución de los descuentos ofrecidos.
  • Contrataciones de seguros no solicitados (seguros de decesos, de gestión de multas, de retirada de carnet, de protección de pagos).
  • Comisiones de apertura.
  • “Mantenimientos gratuitos” que resultan ser contratos incluidos en la financiación.

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