TYRIUS pide una bajada en la presión tributaria de los hidrocarburos

La gasolina ha alcanzado su máximo histórico costando 1,285 euros el litro, a pesar que el barril de Brent, ronda los 100 dólares, frente a los 147 que alcanzó en julio de 2008. En ese momento, el litro de la gasolina no llegó a superar los 1,276 euros. El aumento del precio del combustible se debe a la presión tributaria que desde el Gobierno Central se ejerce sobre los carburantes. En este sentido se subió el impuesto de los hidrocarburos a 2.9 céntimos por litro y en julio el IVA se pasó del 16% al 18%.
Desde TYRIUS, como organización de consumidores, entendemos que esta subida va a tener consecuencias directas en las economías domésticas. En este sentido, va a suponer un encarecimiento del transporte y por lo tanto, se podrá verse repercutido en el precio de los alimentos, productos en general, así como en las calefacciones. Por todo ello, solicitamos una bajada de los impuestos que gravan sobre los hidrocarburos que sea visible para los bolsillos de los consumidores.