El 42,27% de las reclamaciones de los valencianos son de telefonía

El 73% de los consumidores prefieren realizar las consultas presenciales

Reclamar es un derecho que tenemos todos los consumidores, aunque no siempre lo ejercitemos. En este sentido, TYRIUS ha detectado a través de las reclamaciones tramitadas en nuestra organización durante 2010 que el 42,27% pertenecen al sector de la telefonía. La contratación vía telefónica, las portabilidades o la falta de personal cualificado en los servicios de atención al cliente generan en muchas ocasiones una mala interpretación o falta de información, que se traduce en un mayor número de quejas.

Después de la telefonía, el sector con mayor número de reclamaciones es del de los bancos y las financieras, pero en menor medida que el anterior, con un 8,9% y seguido por los seguros con un 6’87%. En cambio, sectores como el del juguete, los talleres de reparación, los servicios sanitarios, las tintorerías, la enseñanza, la reparación y mantenimiento del hogar registran una incidencia inferior al 1%.

Así pues, antes de formalizar una reclamación el consumidor, realiza una consulta ante el servicio de consumo para valorar la vialidad para que prospere o no la misma. En este sentido, hemos detectado que sólo un 21,17% de las consultas realizadas llegan a convertirse en reclamación.

En cuanto a las preferencias a la hora de realizar las consultas, los consumidores valencianos se decantan por la atención directa, siendo esta de un 73%, seguida por la telefónica de 27,2%, y la utilización del correo electrónico tiene una baja aceptación ya que solo representa un 1,74%.

Respecto a la tipología de las consultas, las más habituales son las de telefonía con un 21,7%, seguida por las de vivienda con un 13% y las de bancos y financieras que representan un 8,3% del total, confirmándose la tendencia con las reclamaciones. Tanto las consultas sobre hipotecas como las de bancos, se han acentuado este año por la crisis, ya que muchas familias sufren ciertas dificultades para poder seguir pagando las letras, tanto de las hipotecas como de los préstamos reagrupados.