Campaña de CEACCU contra la subida de la luz

CEACCU-TYRIUS “desmonta” los argumentos de Industria justificando la subida de enero

CEACCU (Confederación Española de Organizaciones de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios), de la que forma parte TYRIUS, ha reaccionado a la carta que Miguel Sebastián ha estado dirigiendo a los firmantes de la campaña de protesta promovida por esta organización contra el incremento en el precio de la electricidad ( “Di no a la brutal subida de la luz”) con un documento de siete puntos en los que desmonta las razones de Industria para explicar esta medida y que serían: la normativa comunitaria, el ahorro energético o la evolución de los componentes.

Frente a estas tesis, CEACCU insiste que la situación es bien distinta. Uno por uno, estos son los argumentos de la organización, “desmontando” la justificación de la subida:

– “En primer lugar, alude el ministerio de Industria a las obligaciones que nos vienen impuestas por la normativa europea para la liberalización del sector eléctrico. Pero, precisamente, lo que cabe esperar de un suministro liberalizado es la mejora en la calidad, en el servicio y en el precio.Ninguno de estos tres aspectos ha mejorado” .

– “Es un argumento falaz pretender establecer, como lo hace el ministerio, una relación lógica, y necesaria, entre subida de precios y ahorro energético. Da a entender el ministerio que los ciudadanos derrochan la electricidad porque ese supuesto despilfarro es barato. Esta tesis resulta inaceptable, no sólo por tramposa, sino porque supone un desconocimiento y desprecio ante la realidad económica de las familias y del impacto del recibo de la luz en los presupuestos domésticos del español medio. Por otro lado, desde CEACCU, que llevamos comprometidos décadas con el consumo sostenible, contemplamos las políticas de ahorro energético como un reto que requiere, por el contrario, incentivos para el ciudadano y estrategias más ambiciosas y menos simples”.

– “En cuanto al cálculo de la Tarifa de Último Recurso (TUR), insistimos una vez más, que uno de sus dos componentes, los peajes de acceso, responden a la decisión política de quien los establece: el gobierno. En un contexto de recortes generalizados, no tiene por qué aceptarse que el sector retribuido por este concepto quede al margen de los mismos y, por el contrario, se mantengan en una tendencia de incrementos”.

– “En cuanto al segundo componente de la TUR, el precio de la energía, no podemos olvidar que parte de los parámetros que se tienen en cuenta para el cómputo de la tarifa (como los costes de generación) no resultan creíbles y han sido puestos en evidencia tanto por la Comisión Nacional de la Competencia (CNC), como por la propia (Comisión Nacional de la Energía (CNE), quien ha llegado a admitir la situación de monopolio cuando se producen restricciones técnicas. Además, CEACCU viene demandando que cada tecnología que participa en el mix energético debiera ser retribuida de acuerdo a sus costes de producción y no al coste marginal. Por tanto, esta falta de transparencia y competencia, con la situación de oligopolio con la que nos encontramos, hacen que los precios que de este sistema se deducen no nos resultan fiables”.

– “Frente a las referencias que el ministerio hace a las energías renovables, CEACCU rechaza que el recibo de la luz sirva como cajón de sastre para financiar políticas económicas que, pueden ser convenientes y legítimas, pero que deben financiarse en el lugar que corresponde, los Presupuestos Generales del Estado y, en cualquier caso, fuera de la tarifa eléctrica”.

– “Rechazamos también, por engañosa, cualquier comparativa con los precios de la electricidad en Europa que no se haga en relación con la capacidad adquisitiva de las familias”.

– “En cuanto al “Bono social” como alternativa a las subidas deben tenerse en cuenta sus limitaciones: no cubre todos los sectores vulnerables (sólo a aquellos con condiciones muy especiales) y representa, no un descuento, sino una mera “congelación” desde el momento en que se solicita. Además, y sobre todo, hay que recordar que aún dos millones de potenciales beneficiaros no han accedido a él. Se ha dejado por parte del Ministerio la implantación de este sistema a las propias compañías, en lugar de ser la propia Administración quien liderase este proceso”.